El destino juega y se envenenan alma y cuerpo... el alma con deseo y necesidad de otro... y el cuerpo con la falta de un único toque que desate una guerra de dos donde el que pierda sea el tiempo que se esfuma donde los gemidos sean heridas de una embestida sin más dolor que la necesidad de repetirse...
Este territorio que ganaste recorrido por tu lengua para someter cada rincón a la invasión donde mi boca rindió las palabras y te deja entrar con la violencia de torrente que calma la sed de venganza por saberse justamente vencida por la traición del deseo… que en la tregua haya rendición… hoy mi único reclamo de paz es que tu cuerpo no deje de invadir el mío…

muy bueno el blog, una mezcla de blutengel y anime japones.
ResponderEliminarGracias, me alegro te guste, si,es parte, junto con mucho màs, de la influencia del blog,Saludos
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