El pasado que condena un presente de palabras…
Angustias que van y vienen con la presencia ausente de un
recuerdo fabricado…
Sin saber cómo ni a quien le entregue pedazos del alma…
Una inocencia anhelante de sucumbir silencio a la razón…
La lluvia quema la piel en llamas aun sabiendo la mentira de
la que no puede ni quiere escapar.
Una confirmación que derribó la fantasía del dulce ladrón
que se volvió mercenario del
corazón esperanzado….
Sola, como siempre… rogando que tu recuerdo desaparezca obligándote
a dejar atrás este
rincón que fue tuyo y mío y que hoy necesito sea solo para
mi…. El aire que suspiro tiene tu
perfume, las sonrisas
que te llevas tienen tu nombre y te las regalo para recuperar mi
control… Necesito que te alejes para poder decir que vivo y
respiro sin ti, aunque no pueda lograrlo….

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