De qué sirve que sean mis labios testigos del corazón herido, si a
ellos no atiendes la suplica…
Has de entender
lo que me permito pronunciar,
mas
te niegas a conocer lo que a gritos se esconde en el silencio de
una palabra…
Son mis ojos lo que te
ruegan que te quedes, y sin embargo
te empecinas en creer a mis miedos que te
exigen que te alejes…
Que hace falta para que entiendas
la sonrisa que aparece contigo y
muere en tu ausencia…
Son estas, mis palabras, la única
estrategia con la que me animo…
te he
mostrado quien soy a costa de mi temor a que
te vayas…
Y aun así… estas cada día mas lejos…..

No hay comentarios:
Publicar un comentario